Columnas

Quiero ser lector

Al sentirse atormentado por el ruido estridente del despertador que inundó la habitación con su molesto pitido, lo programó con diez minutos más, anhelando que cada uno de ellos se hiciera eterno. Cuando lo escuchó de nuevo, forzó su cuerpo y renegando aun adormilado, Arturo empezó a prepararse cada vez más deprisa para procurar no…